Sitios para tatuadores
Un sitio que dice cuánto cuestas, te aparta la fecha y te cobra el depósito antes de que la persona se enfríe. En línea en cinco días, sin que tú dejes de tatuar.
01El problema
Esto no es una teoría de agencia. Es lo que encontramos entrando a las cuentas, mirando las destacadas y contando las publicaciones fijadas.
Ni una cifra, ni un rango, ni un «desde». El que no puede preguntar, no pregunta: se va al perfil del que sí lo dice.
Sin depósito, una cita es una intención. Y las intenciones no se presentan el sábado a las diez.
La bio dice una cosa, el reel fijado dice otra y el último post dice una tercera. Tres puertas para la misma casa.
Para el que escribió y espera, tu silencio y un «no me interesa» se ven exactamente igual.
Tu perfil es la vitrina. Lo que falta es el mostrador.
02Los paquetes
El precio es el mismo en cualquier país. La entrada se paga una vez; el mantenimiento mantiene el sitio vivo, actualizado y midiendo.
Para el artista que hoy solo tiene Instagram.
$590una vez
$59 al mes
Qué se lleva
El que más se llevan
Para el que quiere dejar de perseguir a la gente por mensaje.
$1.099una vez
$99 al mes
Qué se lleva
¿Ya tienes SHOWCASE? Subes pagando la diferencia y se te enciende la agenda.
Para estudios con varios artistas bajo el mismo techo.
$1.799una vez
$179 al mes
Qué se lleva
Artista adicional: $390 de entrada y $39 al mes.
Tu perfil es la vitrina. Lo que falta es el mostrador.
03Cómo funciona
Qué tatúas, dónde, cuánto cobras y cómo te gusta trabajar. Salimos de ahí con el plan del sitio.
Fotos de tus piezas, tus precios y tus reglas. Si no tienes los textos, los escribimos nosotros sobre lo que nos cuentes.
Cinco días hábiles. Te lo enseñamos entero antes de publicar nada y ajustamos lo que quieras.
Conectamos tu dominio, dejamos la agenda andando y te enseñamos a cambiar precios y fechas tú mismo.
04El mantenimiento
El hosting cuesta unos dólares y lo sabemos los dos. Lo que pagas es que el sitio siga vivo, siga diciendo la verdad y te diga qué está pasando.
Ese último punto es el importante. Sin él no sabes si la web trabaja; con él, lo sabes cada treinta días.
05Preguntas
Sí, y lo compras tú a tu nombre. Nosotros lo conectamos y lo administramos. No queremos tener tu dominio: el día que te vayas, te vas con todo y sin pedirle permiso a nadie. Si prefieres que lo compremos nosotros, lo hacemos y te lo transferimos al entregar.
Mejor. La miramos en la llamada y te decimos con franqueza si vale la pena rehacerla o si con arreglarle el precio, el depósito y la agenda ya cumple. Si no hace falta cambiarla, te lo decimos y no te vendemos nada.
El sitio se apaga. Lo decimos aquí y no en la letra pequeña. Puedes pedirnos el contenido exportado, o pagar una vez por migrarlo a tu propio hosting y quedártelo.
Sí. Pagas la diferencia entre los dos paquetes y se te enciende la agenda con el cobro del depósito. No se cobra otra vez la entrada.
No. Ni por cita, ni por depósito, ni por cliente que te llegue. La entrada y el mantenimiento es todo lo que nos pagas; lo que te procese el banco es aparte y va directo a ti.
Los seguidores llenan el perfil, no la agenda. Hemos medido cuentas con menos de dos mil seguidores y más de cien mil reproducciones al mes: gente mirando hay, lo que falta es dónde poner el dedo cuando deciden.
Lo ves entero antes de que se publique y lo ajustamos. Solo sale en vivo cuando tú digas que sí.
Sí, en tres cuotas, sin recargo. Pregúntalo en la llamada y te mandamos ese enlace en vez del normal.
06Empezar
Si quieres verlo antes de decidir, hablamos quince minutos y te decimos qué paquete te sirve — o si ninguno te sirve, que también pasa.